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- By Elisabet Martí
¿Por qué los proyectos rara vez salen exactamente según lo previsto?
La mayoría de los proyectos de maquinaria de packaging comienzan con un calendario detallado.
Se encarga una máquina, se acuerda una fecha para el FAT, se planifica el envío y se establece una fecha de inicio de producción.
Después de más de 25 años en este sector, puedo afirmar que la realidad suele ser más compleja.
Entre la prueba de aceptación en fábrica (FAT) y la prueba de aceptación en las instalaciones del cliente (SAT), hay varias etapas críticas que determinan si un proyecto avanza sin problemas o se convierte en una fuente de retrasos, frustración y costes adicionales.
Comprender la función de cada etapa es fundamental para planificar y ejecutar correctamente el proyecto.
FAT: demostrar que la máquina está lista para su envío
La prueba de aceptación en fábrica se realiza en las instalaciones del fabricante de la máquina (OEM), antes de la entrega.
Su objetivo es verificar que el equipo se ha fabricado conforme a las especificaciones acordadas y está listo para su envío.
Las actividades habituales del FAT incluyen:
- Inspección mecánica.
- Inspección eléctrica.
- Verificación de la seguridad.
- Pruebas funcionales.
- Revisión de la interfaz de operador (HMI).
- Revisión de la documentación.
- Verificación del cumplimiento de las especificaciones de requisitos del usuario (URS).
Un buen FAT permite detectar problemas mientras la máquina todavía está en el taller del fabricante, donde las modificaciones son más sencillas y menos costosas que después de la instalación.
El FAT no debe confundirse con la validación de la producción. Su objetivo es demostrar que la máquina puede cumplir los requisitos acordados en condiciones controladas.
Uno de los errores más habituales es utilizar el FAT para rediseñar la máquina. Introducir nuevos requisitos en esta etapa suele obligar a rehacer trabajos de ingeniería y provoca retrasos y discusiones innecesarias. La mayoría de las cuestiones de diseño deberían haberse aclarado previamente mediante planos, vídeos, visitas a instalaciones de referencia y conversaciones técnicas.
Utilizar productos reales
Si hay una recomendación aplicable a prácticamente cualquier FAT, es esta: realizar las pruebas con materiales reales de producción de todos los proveedores.
Pequeñas variaciones en la geometría de la botella, la distribución del peso, el espesor de las paredes, la composición del material o el acabado superficial pueden afectar significativamente al comportamiento del equipo. Estas variaciones pueden ser especialmente relevantes cuando las botellas proceden de varios proveedores.
Realizar las pruebas con productos representativos ofrece una visión mucho más realista de cómo funcionará el equipo una vez instalado.
¿Se puede realizar el FAT a distancia?
Los FAT a distancia son cada vez más habituales. Su uso se extendió durante la pandemia y se ha mantenido desde entonces.
Cuando los clientes ya conocen bien al fabricante y sus equipos, un FAT a distancia puede ser una forma eficiente de revisar el rendimiento de la máquina y reducir los costes de desplazamiento y el tiempo dedicado a las visitas.
Este es un caso frecuente en POSIMAT, donde muchos clientes utilizan varios de nuestros posicionadores de botellas en diferentes plantas de producción.
Sin embargo, un FAT a distancia no permite apreciar el mismo nivel de detalle que una inspección presencial. El acabado de la máquina, la accesibilidad y la ergonomía siempre se evalúan mejor en persona.
Puesta en marcha: la fase más infravalorada
Muchas personas conciben un proyecto como un FAT seguido de un SAT.
En realidad, el trabajo más importante suele realizarse entre ambos.
Después del envío y la instalación llega la puesta en marcha: la fase en la que el equipo se conecta, se ajusta, se prueba y se integra en el entorno de producción.
Las actividades habituales incluyen:
- Verificación de los suministros de servicio.
- Intercambio de señales entre máquinas.
- Ajuste de los puntos de transferencia entre transportadores.
- Integración de los sistemas de seguridad.
- Optimización de los parámetros.
- Formación de los operarios.
- Resolución de incidencias.
Incluso después de un FAT satisfactorio, no debe esperarse que el equipo funcione exactamente igual nada más llegar a las instalaciones del cliente.
El transporte, la descarga y la instalación pueden hacer necesarios algunos ajustes. En las aplicaciones de manipulación de botellas, los puntos de transferencia suelen encontrarse entre las zonas más sensibles de la línea. Las botellas que se manipulan perfectamente durante el FAT pueden requerir pequeños ajustes después de la instalación para garantizar transferencias fluidas entre máquinas. Las visitas de los equipos de los fabricantes deben coordinarse para asegurar que las transferencias de botellas entre máquinas queden correctamente ajustadas.
La nivelación, el ajuste de las guías, la alineación de los puntos de transferencia y los parámetros de la máquina deben verificarse siempre antes de comenzar las pruebas de producción.
En muchos proyectos, el éxito o el fracaso del SAT se determina durante la puesta en marcha.
SAT: confirmar que la línea está lista para producir
La prueba de aceptación en las instalaciones del cliente se realiza una vez completadas la instalación y la puesta en marcha. Su objetivo no es hacer funcionar la línea, sino verificar formalmente que ya funciona.
El SAT no debe convertirse en una sesión de resolución de incidencias. Cuando comienza, el equipo ya debe estar instalado, integrado y estabilizado.
Las actividades habituales del SAT incluyen:
- Verificación de la velocidad de producción.
- Verificación de la calidad del producto.
- Validación de los cambios de formato.
- Aceptación por parte de los operarios.
- Revisión de los criterios de aceptación final.
En muchos proyectos, la fecha oficial del SAT se modifica varias veces porque la puesta en marcha tarda más de lo previsto inicialmente.
El SAT solo puede realizarse cuando todos los equipos están instalados, puestos en marcha y verificados en las instalaciones del cliente.
El SAT debe realizarse con la presencia simultánea de los equipos de todos los fabricantes.
FAT, puesta en marcha y SAT: tres objetivos diferentes
Aunque estos términos a menudo se utilizan indistintamente, cada uno tiene una finalidad muy diferente.
FAT
Verificar la máquina antes de su envío.
Puesta en marcha
Hacer funcionar la línea de producción.
SAT
Demostrar que la línea de producción funciona.
Una forma sencilla de recordar la diferencia es:
El FAT demuestra que la máquina puede funcionar. La puesta en marcha hace que la línea funcione. El SAT demuestra que la fábrica puede producir.
La mejor tecnología para cada proceso frente a un único proveedor
Un argumento habitual en el sector es que adquirir todos los equipos a un único proveedor simplifica la ejecución del proyecto.
En ocasiones, es cierto.
Sin embargo, muchos fabricantes prefieren seleccionar la mejor tecnología para cada etapa del proceso en lugar de adquirir todas las máquinas al mismo proveedor.
En la práctica, los fabricantes de maquinaria con experiencia están acostumbrados a colaborar. El éxito de los proyectos depende mucho más de una puesta en marcha adecuada, de unas responsabilidades claramente definidas y de una buena gestión del proyecto que del número de proveedores implicados.
Un posicionador de botellas, una llenadora, una etiquetadora o un sistema de inspección de eficacia probada suele contribuir más al rendimiento a largo plazo que la simple reducción del número de proveedores del proyecto.
La experiencia importa
En POSIMAT hemos participado en cientos de actividades de FAT, puesta en marcha y SAT en los sectores farmacéutico, cosmético, alimentario, de bebidas y químico.
Con casi 50 años de experiencia en la manipulación de botellas, hemos aprendido que el éxito de las puestas en marcha depende tanto de las personas como de la tecnología.
Por este motivo, las actividades de puesta en marcha y SAT siempre las realizan ingenieros de POSIMAT, que trabajan a diario con los equipos y conocen la tecnología en profundidad. A diferencia de muchos fabricantes que recurren habitualmente a personal de servicio subcontratado, creemos que el conocimiento directo del producto es esencial cuando surgen situaciones imprevistas en las instalaciones del cliente.
Cuando los plazos de producción son ajustados, la experiencia y el conocimiento del producto suelen marcar la diferencia.
Conclusión
Después de más de 25 años participando en instalaciones de maquinaria de packaging en todo el mundo, sigo viendo la misma lección en cada proyecto que llega a buen término: el FAT y el SAT son importantes, pero lo que sucede entre ambos suele determinar el resultado final. Por ello, nunca debe subestimarse la puesta en marcha.
Los hitos importan. Lo que sucede entre ellos importa aún más.
Nota de transparencia: Artículo elaborado internamente por el equipo de Posimat. Las imágenes y la revisión lingüística del contenido han sido optimizadas con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial.